Hace ya muchos años, siendo apenas un adolescente leí un famoso libro que comenzó a dar sentido a mi manera de pensar. Sobre todo algunos determinados párrafos. Con el paso del tiempo siguen teniendo validez. : "El principito" de Antoine San Exupéry. Desde aquel lejano día ha seguido creciendo en mi ese sentimiento.
"¿Qué significa "domesticar"?
Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
"¿Qué significa "domesticar"?
Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
¿Crear lazos?
Efectivamente, veras dijo el zorro. Tú no eres para mí todavia mas que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo... Si tú me domesticas, mi vida estara llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demas. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y ademas, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado tambien, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
-Solo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
¿Qué debo hacer?, preguntó el príncipito.
Debes tener mucha paciencia, respondio el zorro. Te sentarás al principio un poco lejos de mi, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tu no me diras nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
Hubiera sido mejor, dijo el zorro, que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuando preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
¿Qué es un rito? ,inquirió el principito.
Es también algo demasiado olvidado, dijo el zorro. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
Ciertamente ,dijo el zorro.
¡Y vas a llorar!,dijo el principito.
¡Seguro!
No ganas nada.
Gano, dijo el zorro, he ganado a causa del color del trigo.
He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
Los hombres han olvidado esta verdad,dijo el zorro, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa... "
AyC: Corsario BDSM

1 comentario:
"El rey exigía esencialmente que su autoridad fuera respetada. Y no toleraba la desobediencia. Era un monarca absoluto. Pero, como era muy bueno, daba órdenes razonables.
- Si ordeno a un general que se transforme en ave marina y si el general no obedece, no será culpa del general, será culpa mía.
[...] Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer. La autoridad reposa, en primer término, sobre la razón. Si ordenas a tu pueblo que vaya a arrojarse al mar, hará una revolución. Tengo derecho a exigir obediencia porque mis órdenes son razonables. "
Este es uno de mis fragmentos favoritos, nunca pensé que un libro que había leído tantas veces podría tener connotaciones de BDSM y yo ¡sin darme cuenta!... Un motivo más para tenerlo siempre encima de la mesita, cada vez que lo releo encuentro algo nuevo sobre lo que pensar, algo nuevo que apreder...
nerea
Publicar un comentario